Hoy tus ojos se cruzaron con los míos
y no evocaron ni siquiera el mas mínimo recuerdo del ayer
tontamente creí que solo estarías jugando a esquivar las miradas,
pero no fue así, realmente lo único que queda por decir es PERDON.
Perdon por aquellas palabras no dichas en el momento indicado,
por aquel valor que debí haber encontrado,
por no decirte que sí, que quería estar a tu lado,
por perder la fé, por pretender borrar el ayer.
Y a tí, perdón, por no permanecer fiel a tu lado,
por no haber estado de pie cuando me llamabas,
por haber guardado silencio,
por no luchar por tu sueño.
Si el perdón me bastara podría dejar guardado el ayer en la caja de los recuerdos,
pero aún estoy descifrándolo...